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La magia del envero

La magia del envero, puro color antes de la vendimia

¿Te suena el término envero? Es el nombre que recibe el proceso natural mediante el cual, las uvas cambian de color. Estamos en la época del año en la que se produce este estado fenológico. Sigue leyendo y descubrirás todos los detalles.

El envero nos anticipa el proceso de maduración de las uvas que dan paso a la época más deseada del año, la vendimia. Pero más allá del mero cambio externo de las bayas, con el envero, llega también una profunda transformación y maduración interior. 

¿Qué significa el Envero?

Palabra con raíz latina y que originariamente significaba cambio de aspecto. Esto nos da pistas de por qué se aplica hoy el término envero en el mundo del vino.

Efectivamente, las uvas cambian de apariencia, las uvas blancas se tiñen de un tono amarillento, dorado, y las uvas tintas empiezan a adquirir tonos rojizos, azulados y negros en algunos casos.

Durante la época del envero, esos cambios que se manifiestan de forma visible en el exterior de las uvas van acompañados también de una serie de cambios que se están desarrollando en el interior de estas.  La clorofila de la vid se va diluyendo para dar lugar a la acumulación de azúcares, los ácidos y los compuestos fenólicos. Este proceso es el que hace que la vid coloree los campos.

Proceso de maduración

La uva inicia la maduración fenológica e industrial, acumulando antocianos y taninos en el caso de las tintas y catequinas y taninos en el caso de las blancas, así como azucares para completar la madurez industrial.

Todo este tránsito, hace que los compuestos fenológicos, que antes estaban presentes en las pepitas y raspones, pasen también al hollejo y la pulpa.

El siguiente estado fenológico antes de la vendimia es el agostado, como su nombre indica, se produce en agosto) y es la lignificación de los sarmientos, y su paso de herbáceo a leñoso constituyendo una resistencia superior de los tejidos.

¿Qué influye en el proceso del Envero?

Las condiciones climatológicas, entre ellas la temperatura, la incidencia solar, la variedad de la uva o la zona geográfica donde se encuentra ubicado el viñedo hacen que esta fase de maduración de la uva, que normalmente ocurre en dos o tres semanas, provoque que dentro de un mismo viñedo los procesos de maduración sean distintos y también aporta ese color irregular en los racimos. De hecho, los viticultores calculan que desde el envero a la vendimia deben transcurrir unos 35-55 días, según las variedades.

Así, con la llegada del envero, ponemos en marcha la cuenta atrás para comenzar la esperada recolección de las uvas y los trabajos de elaboración en bodega.

El envero representa un momento ideal para visitar nuestros viñedos, enclaves únicos donde disfrutar de una jornada de enoturismo. Finca Valpiedra, Finca Montepedroso y Finca Antigua son el plan perfecto, la mejor escapada para vivir en primera persona la magia del envero.

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