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Por qué se denomina vino tinto y otras curiosidades de los vinos

¿Te has preguntado alguna vez por qué en España y en otros lugares de habla hispana se denomina vino tinto, al que otros países conocen como rojo? Y es que, por si no te habías dado cuenta, en otros idiomas al vino tinto se le denomina rojo, red wine en países anglosajones, vin rouge en francés o vino rosso en italiano.

El origen de esta denominación viene del latín, ya que tinto proviene de “tinctus”, también traducido como teñido. Este calificativo apareció en el siglo XVII, momento en el que para conseguir vino tinto se utilizaba como base vino blanco, ya que era más económico, el cual se teñía con el más oscuro, de ahí que su denominación original fuese vino teñido, pasando luego a ser conocido como vino tinto.

Además, en relación con este dato tan curioso, cabe mencionar que realmente el mosto de la uva no tiene color, y se consiguen las distintas tonalidades disponibles en el mercado a través de la maceración de los tintes de la piel de las uvas, ¿lo sabías?

Pero estas no son las únicas anécdotas peculiares que giran en torno al mundo del vino, ¿quieres saber otras curiosidades? A continuación, te contamos algunas que creemos que pueden resultar sumamente interesantes para los amantes de esta exquisita bebida.

Insectos importantes en la elaboración de vinos

Sí, como lees, existen dos insectos voladores de gran importancia.

Los primeros son las abejas, y su principal labor en el ecosistema es actuar como polinizadoras de todo tipo de flores. Gracias a este proceso de transporte de polen, se facilita la fertilización y la creación de semillas y frutos.

Por otro lado, las mariquitas. Estas también son sumamente importantes para el vino, más concretamente para los viñedos, puesto que son una gran amenaza para las plagas de ácaros, cochinillas y pulgones, las cuales tienden a ser invasoras en las viñas, comiéndose las plantas. Además, al tratarse de un “depredador” natural, el sabor del vino no se ve modificado.

Qué interesante es ver cómo la naturaleza puede intervenir en un proceso creado por el ser humano, ¿no te parece?

¿Por qué el vino tinto se consume a una temperatura distinta a la del blanco?

Otra de las grandes curiosidades de los vinos es la temperatura a la que se toma cada uno de ellos. Seguro que en más de una ocasión habrás escuchado que los blancos se toman fríos, mientras que el vino tinto debe estar a temperatura ambiente. Pero, además de las razones culinarias acerca de la posibilidad de degustar mejor el sabor de cada vino a determinada temperatura, ¿conoces de dónde viene esta tradición?

Antiguamente, el vino se mantenía frío de forma natural, dadas las bajas temperaturas que se registraban en los sótanos de las viviendas. En el momento de consumirlo, se dejaba templar en el comedor, para conseguir percibir todos sus aromas, puesto que a baja temperatura esto no es posible.

En el caso del vino blanco, se prefería mantener el frescor incluso durante su consumo, puesto que tendía a ser excesivamente ácido y de este modo, se conseguía disminuir el fuerte sabor.

¿Será esto cierto?

Para terminar, cabe destacar un dato que muchos no conocen y es que no todas las uvas recolectadas se utilizan para hacer vino, algunas son simplemente para su consumo directo. También nos encanta comerlas, ¿a quién vamos a engañar?

Y tú, ¿conoces alguna otra curiosidad en torno al mundo de los vinos?

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